Dicen que John Travolta
era tan mediocre en la escuela como brillante en la escena. Quizá
por eso su madre, que era actriz, le animó a dejar los estudios y a tomar
clases de voz, danza e interpretación con el hermano de
Gene Kelly, Fred Kelly.
Y acertaron porque con apenas 20 años John Travolta ya tenía en su nómina
taquillazos como Carrie, Grease o Fiebre
del Sábado Noche, ésta última con nominación al Oscar incluida. Su radiante
sonrisa, su rebelde flequillo negro y su sensual manera de moverse le habían
convertido en todo un icono de la música disco de los '70.
Pero en la década siguiente el triunfo se volvió contra él. Su personaje se
quemó y Travolta empezó a dar tumbos. El drama Vivir el
momento fue un fisaco. Luego vino Cowboy de
Ciudad, una buena película que no obtuvo el éxito esperado. Y más tarde tropezó
con Brian De Palma en Impacto. Lo mismo que hizo con
Staying Alive: La fiebre continúa, dirigida,
curiosamente, Silvestre Stallone.
Ya en plena caída libre Travolta aceptó papeles como la comedieta Tal
para cual o la insulsa Perfect. Pero no hubo manera.
Aunque tuvo en sus manos guiones como Splash, American
Gigolo y Oficial y Caballero la cosa no fructificó. Y poco
a poco su teléfono dejó de sonar y Travolta se autoimpuso un exilio que duró varios
años.
Pero con los '90 todo volvió a cambiar. En The Experts conoció a su mujer, Kelly
Preston, y se inició con ella en la iglesia de la Cienciología. Luego rodó la comedia
familiar Mira Quién Habla, un éxito inesperado
de la que hizo dos secuelas más. Y, cuando parecía que Hollywood volvía a
darle la espalda, se metió en la piel de Vincent Vega en Pulp
Fiction. Un personaje que Tarantino había escrito para él
y que le valió a Travolta otra nominación al Oscar.
Desde entonces este fanático de los aviones, piloto
aficionado y actor bonachón ya no se ha bajado del tren de la fama. Al menos así lo
han demostrado en trabajos como Broken Arrow, Michael, Phenomenon, Cara a
cara, Primary Colors, La
Hija del General, La Delgada
Línea Roja, Operación Swordfish, Basic o El
Castigador (The Punisher).